30 noviembre, 2010

CONSEJOS PARA LA CONDUCCION INVERNAL DE AUTOBUSES

La Federación Española Empresarial de Transporte de Viajeros ASINTRA, nos propone una serie de consejos para la conducción invernal en autocar, lo cual nos parece muy adecuado a la época y condiciones estacionales de nuestras carreteras.

Consejos para la conducción invernal en autocar:

1.- La responsabilidad de conducir seguro se inicia “antes” de subirnos al vehículo.

Es imprescindible conocer el parte meteorológico de los lugares en transito hasta nuestro punto de destino, así como el estado de las vías por las que transitaremos.

Llevaremos “a mano” teléfonos de emergencia, la batería del teléfono bien cargada y, por supuesto, el depósito de carburante lleno.

2.- Es fundamental el correcto mantenimiento del vehículo siempre, pero aún más en la estación invernal. Realizaremos un chequeo especial a los elementos que ante climatología adversa adquieren especial relevancia: estado de las presiones y dibujo de los neumáticos; circuitos de alimentación; circuitos de refrigeración; sistema anti-vaho; escobillas limpiaparabrisas; sistema de alumbrado.

3.- La distancia de seguridad es siempre muy importante, pero cuando las circunstancias climatológicas son adversas mucho más.

La climatología invernal se traduce en pérdidas de adherencia en la vía pública y en pavimentos que no ofrecen las mejores condiciones de conducción. Por esto, los pavimentos en mal estado pueden alargar las distancias de detención y frenado.

Siempre en frenada de emergencia y de necesidad de detención inmediata del vehículo frenaremos pisando el pedal de embrague “a fondo”. Con ello conseguiremos mejorar cuantitativamente la respuesta del sistema de frenos tanto si llevamos ABS como si no.

Conclusión: alargaremos la distancia de seguridad y frenaremos pisando a fondo el embrague, en caso de frenada de emergencia.

4.- El guiado del vehículo se realiza a través de la vista. Los brazos no dirigen al volante donde el ojo no ve.

La correcta visión desde el punto de conducción garantiza conducir anticipadamente. El correcto mantenimiento de un elemento tan simple como las escobillas, así como los sistemas anti-vaho de parabrisas y espejos retrovisores resultan imprescindibles en la conducción invernal.

5.- Ante la necesidad de equipar a nuestro vehículo con cadenas en el eje motriz desactivaremos el sistema de control de tracción o el ESP, ya que de lo contrario resultará muy difícil superar la pendiente bajo circunstancias de baja adherencia.

En cualquier caso, no olvidaremos que el conductor sigue siendo el elemento más importante en la acción de conducir.